jueves, 29 de abril de 2010

16

Hubo un tiempo en el que sólo te amé por muchísimas cosas. Algunas no las recuerdo, que importa, si ya no es igual que hace tiempo.

Lo que trato de decir es algo que no entiendo, por eso es tan complicado. El amor no es un programa de Roberto Galán, quizás sea ese el problema, esto no lo vi en la tele. Sí, seguro que es eso.

No puedo evitarlo, pero cuando te pienso recuerdo colores, esencias, sentidos que tan perfectamente llenaste en tu ausencia.

A menudo me gustaría estar loco, yo sé lo que es estar loco, solía mirarme en un espejo y decirte que te amaba, ¿te acordás?

Los violines son instrumentos demasiado poderosos. Recuerdo que una vez, borracho, armé una historia hermosa de drogadictos que se amaban, se perdían y se amaban. Y les costaba muchísimo y se volvían a encontrar, corrían y el viento que golpeaba en la cara de cada uno de ellos los liberaba. Se sentía hermoso, se sentían poderosos. De todo eso me olvide a la media hora y jamás pude recordarlo.

Los tambores golpean en mi cabeza y los oídos me zumban y sé que a la noche en mi cuarto me voy a dar cuenta, ahora, ya, hoy no. Estoy perdido en una jauría de gente que pelea por mover los brazos y las piernas, las luces me traslucen y me dan forma, de otra manera no estaría acá, vos no me ves y aún así no sabrías quien soy.

Salté, canté, empujé y me empujaron, me golpearon y me pidieron perdón, caí y me levantaron, salí y solo tengo el presente con un montón de tapitas de cerveza, estuve ahí y pasé por allá, estoy acá y voy a por más. lo anterior ya pasó y esto, esto es simplemente el nexo para otra nueva historia que quiero empezar. Soy consciente de que todo tiene que ver.

Me siento donde puedo que es donde quiero, ¿estoy borracho sabés? No entiendo nada, te amo, o te beso, o al revés o todo junto. Me encanta que sonrías.

“Born slippy nuxx”...

Todo esto puede ser mentira, todo esto puede ser verdad.

Lo ideal sería que puedas imaginar la verdad y vivir la mentira. Que es más espontáneo que lo inverso que solemos mirar. O escuchar, u oír.

Quisiera también darle forma a esto, no puedo. Cuando hay tantas cosas por hacer y amar, desbordamos y lo que sobra es totalmente necesario. Es, también, totalmente indispensable estar dispuesto a entregarlo.

Mi invierno es frío y sólo tengo el recuerdo de tus labios para abrigarme.

Lloraba cuando te conocí. Y tu amor es lo que me mata y que hermosa manera de morir. Mátame, mátame.

Porque fue hermoso.

Con las lágrimas en mi mejilla siento como se desnudaban tus ojos, y me mostrabas... ¿de que esta hecho el amor?. Te esperaba en el árbol que siempre está frente a tu casa y tantas veces te verá pasar. Espero, recordando un posible futuro en el que estamos juntos, recibís mis caricias y me entregás tus labios, que me abrigan como yo necesito.

Te lleno de mi debilidad y vos de tus ganas de vivir. El árbol nos mira (no es celoso), sus hojas oxigenan nuestra pasión. Muchas cosas que querés yo no las tengo, iré a buscarlas, mi amor, para que ese posible futuro llegue.

Mientras tanto, el árbol te mirará al pasar.

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